caso de abuso en la UNMDP
07 Mayo 2015

Abuso en la UNMDP

En la mañana del jueves 7 de mayo, una estudiante de unos 23 años fue secuestrada detrás del complejo universitario de Mar del Plata y fue atacada por tres hombres -uno de aproximadamente 50 años y los otros dos de 30- que la drogaron, golpearon y luego violaron. La compañera cuenta que despertó en un descampado muy confundida y con hematomas en distintas partes del cuerpo, entonces le pidió a un taxista que la llevara a recibir atención médica.

Los distintos casos de violencias de géneros que se han producido en las inmediaciones del complejo y dentro del mismo con el correr de los años no son ajenos a lo que pasa en toda la ciudad y el país, incluso en el resto del mundo. La opresión a las mujeres y toda "minoría" sexual se lleva la vida de una persona todos los días, como si no fuese suficiente con la inmensa cifra de casos como el de nuestra compañera. No son hechos aislados y no revisten una cuestión de "inseguridad" como los medios hegemónicos quieren instalar con el aval del rector Francisco Morea, las distintas gestiones por facultad y sus respectivos brazos estudiantiles. De seguro que los recorridos del transporte público, la falta de iluminación y otros factores que atañen a la prevención de cualquier caso de violencia son significativos, pero situaciones como la antedicha responden a cuestiones sociales, políticas, históricas, culturales. ¿Existe conexión entre que se difunda un estándar de mujer como objeto sexuado, el acoso callejero y los hechos de violencia concretos como violaciones o femicidios? Claramente sí, son expresiones de un mismo sistema patriarcal en el que se establecen relaciones de poder entre el “macho” sobre los demás géneros.

Resulta indispensable que nuestro plan de estudios deje de hacer caso omiso a nuestras necesidades, ya que no contempla una formación con perspectiva de géneros y si estos acontecimientos no los encuadramos en los recursos de los que se vale el patriarcado para sostenerse y seguir creciendo a través de las distintas formas en las que se adapta al capitalismo, vamos a seguir padeciendo femicidios, abortos clandestinos, violaciones, trata de personas y toda una gama de prácticas machistas que se reproducen en menor o mayor medida de manera implícita pero que responden a las mismas características superestructurales.

Nuestra solidaridad con la compañera que está luchando para romper el silencio, no solo el suyo sino el de quienes no difundieron a tiempo lo sucedido para sostener una carpa en medio del complejo que buscaba dar una imagen positiva de la UNMDP sin hacer mención de las pésimas condiciones de estudio y de trabajo que nos atraviesan en la misma.

Su causa tiene que ser la de todxs, porque es un ejemplo, porque necesita contención y porque nos compromete fervorosamente a no dejar de luchar.

Que la justicia esclarezca este hecho, que no quede impune como tantos otros.

Necesitamos la inmediata puesta en marcha del proyecto presentado en Consejo Superior que plantea: mayor luminaria en el complejo y alrededores; que los colectivos pasen por la puerta del complejo; mayor número de trabajadores universitarios de seguridad y puesto de carga dentro del complejo.

Que quienes gobiernan dejen de desentenderse del patriarcado y que desplieguen política concreta.

¡ Basta de femicidios, basta de abusos y violaciones !

Por un mundo sin oprimidxs.


Juventud Insurgente.

Mar del Plata

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