24 Diciembre 2014

Sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU

A días de un nuevo aniversario de la Gloriosa Revolución Cubana, nos encontramos con una noticia histórica: el restablecimiento de las relaciones políticas entre Cuba y EEUU. Sin dudas, no pasará sin dejar consecuencias económicas y políticas, una de ellas, y que nos llena profundamente de alegría es la liberación de los tres cubanos pertenecientes al grupo de “los cinco”, encerrados en las cárceles del imperialismo yankee desde 2001.

Cuba nunca fue un modelo típico de Revolución Socialista ante los ojos marxistas más ortodoxos. El rol activo del foco guerrillero y el campesinado alzándose a través de la Sierra Maestra fueron motivo de extenso debate en la izquierda. La revolución se alzó en plena Guerra Fría, llevándose en este contexto largas guerras que marcaron a fuego la humanidad, como la de las dos Coreas o Vietnam. En esa coyuntura, los rebeldes de la sierra y también los de la ciudad dieron una lucha sin cuartel contra la dictadura de Fulgencio Batista. Cientos son los avatares de la Revolución que podríamos mencionar en estas líneas, el asalto al Cuartel Moncada, el primer encuentro entre Fidel y el Che, la travesía en el yate Granma o el ingreso triunfante en la Habana ese primero de enero de 1959 que jamás olvidaremos.

 

Cuba tuvo que lidiar con una economía ligada al monocultivo, vestigio de tiempos coloniales. Su relación con la URSS le permitió sortear los problemas que le implicó tener como país vecino a nada más y nada menos que EEUU, llevándose aquí álgidos conflictos, como la crisis de los misiles que tuvo al mundo pensando en una Tercera Guerra Mundial. El bloqueo político y económico que el imperialismo realizaba sobre la Isla no tenía tanto impacto con la URSS brindando su apoyo.

 

Los ‘90 llegaron, tras años de políticas que llevaron a la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas a la más lenta transición hacia el capitalismo de toda la historia, el bloque llegó a su fin dividiéndose en números países.  Alemania se unificaba bajo banderas liberales con la caída del muro de Berlín. El COMECOM no existía más.  Cuba sin embargo, siguió resistiendo, pese a su crisis energética, su desabastecimiento y la dureza que tomó el bloqueo en los años ‘90. No solo no se venció, sino que siguió exportando los avances de la revolución, llevando adelante importantes misiones a nivel mundial, librando numerosos países del analfabetismo y enviando médicos a todos los países del mundo.

 

Es necesario, sin embargo, que evaluemos de manera crítica las políticas económicas que ha llevado adelante Cuba en los últimos veinte años para sostenerse. El turismo se volvió central y la creación de una nueva moneda –el CUC– fue una medida que ayudó a regularlo. Esta actividad económica comenzó a estratificar la sociedad en función de sus ingresos, aumentando fenómenos negativos como la prostitución.  Entre el 2008 y el 2011 se llevaron adelante polémicas medidas que permitieron estimular la pequeña propiedad privada y la contratación de empleados, así como el crecimiento de las cooperativas para suplir los problemas del Estado para absorber a todos/as los trabajadores/as. La situación de Cuba es la de todas las revoluciones aisladas y asediadas por el capitalismo, y aunque la resistencia del pueblo ha sido y es heroica, también es cierto que la recomposición de ciertas lógicas capitalistas son objetivamente un retroceso.

 

En esa línea es que se restablecieron, en la semana que pasó, las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU. Uno de los puntos clave es la reapertura de la embajada yankee en La Habana. El acuerdo firmado flexibiliza algunos aspectos pequeños en el intercambio económico, pero EL EMBARGO QUE PESA SOBRE CUBA NO CESA. Los primeros artículos autorizados por EEUU para la exportación incluyen materiales para la construcción residencial privada, bienes para los empresarios cubanos y equipos agrícolas para los pequeños agricultores. La intención de Estados Unidos no es desinteresada, sino alentar el crecimiento del insipiente sector privado cubano, algo que podría aumentar la estratificación social que ha comenzado en los últimos años.

 

Quienes reivindicamos la Revolución Cubana y el heroico ejemplo del pueblo cubano, miraremos expectante los hechos que tendrán lugar el próximo año. Seguiremos defendiendo todas las conquistas de la Revolución y exigiendo el fin al bloqueo que desde 1960 el imperialismo impone sobre un pueblo cuya historia es un faro de dignidad para nosotros.

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