A propósito de los gremios estudiantiles
23 Noviembre 2016

¿Qué es un gemio y para qué recuperarlos?

Proponemos algunos debates en torno a los espacios de organización estudiantil.

En primer lugar nos parece necesario responder por qué organizarnos como
estudiantes. Como Juventud Insurgente concebimos al estudiantado como un sujeto
social delimitable a pesar de las inmensas particularidades que varían según el nivel
educativo (secundario, terciario, universitario), carrera, región y composición social;
es un sector delimitable, con funciones sociales y demandas específicas diferentes de
las de otros sectores de nuestra sociedad. Si bien hoy parece que nada nos conecta
con aquellos estudiantes de otras épocas, debemos ver que somos un sujeto histórico
que ha tenido una gran participación en los procesos más importantes de nuestro
pueblo latinoamericano, como la reforma del 19’, la Revolución Cubana, el Cordobazo,
o el 2001 en Argentina.
Esto nos habla de que tenemos un lugar particular dentro de la lucha que desde la
Juventud Insurgente creemos necesaria: un proceso social revolucionario de horizonte
socialista, que permita sacar a Nuestra América del saqueo, la pobreza, opresión y
explotación. ¿Cuál es nuestro lugar como estudiantes dentro de este proceso y en qué
lugares lo disputamos?
Nos parece importante destacar que hoy en día las universidades en nuestro
continente como centros de producción de conocimiento tienen el fin de legitimar un
modelo de producción capitalista, basado en los valores del individualismo y la
competencia. Y, que por otra parte, los sectores sociales que tienen acceso a ella son
una minoría privilegiada. En este sentido, nuestra lucha en este ámbito tiene que
lograr por un lado el acceso, permanencia y egreso de amplios sectores de nuestra
clase y nuestro pueblo, y por otro lado, que el conocimiento científico que se produce
en las universidades represente los intereses del pueblo y los trabajadores.
Consideramos que cuando hablamos de este último punto no hablamos de una
afirmación abstracta, sino que existe en la vida cotidiana que tenemos como
estudiantes. El ejemplo más claro de los intereses bajo los cuales te forma la
universidad y planea que luego reproduzcas, se ve en el financiamiento de empresas
privadas, en su mayoría multinacionales (megamineras, metalúrgicas, automovilísticas,
empresas de agroquímicos o transgénicos). La forma que toma este financiamiento
además de discutir junto a estas empresas los planes de estudio de las universidades
“nacionales” y “autónomas”, es también a través de becas y pasantías para
estudiantes. Así, el perfil del profesional está marcado transversalmente por los
intereses de la empresa, naturalizando que nuestro conocimiento (financiado por todo
el pueblo a través de sus impuestos), está destinado al enriquecimiento individual de
un puñado de empresarios, y no hacia el conjunto de la sociedad.
¿Cómo nos organizamos como estudiantes para luchar por una universidad
verdaderamente popular, científica y democrática al servicio de los trabajadores y el
pueblo? Como estudiantes tenemos lugares puntuales para crear, disputar poder y
plasmar nuestras ideas: los centros de estudiantes y las federaciones. Como Juventud
Insurgente nos proponemos disputar la conducción de estos gremios, y en el caso de
que no existan, crearlos a lo largo y ancho del país como formas de poder popular.
Actualidad de los gremios y federaciones en Argentina
En Argentina los partidos patronales (la UCR, el PS, el PJ) conservan la conducción de
la mayoría de los gremios estudiantiles, y de la Federación Universitaria Argentina
(FUA), máximo órgano de representación del movimiento estudiantil a nivel nacional.
Estos han sido ganados con prácticas que van desde el fraude electoral, hasta la
represión a estudiantes con el amparo de burocracias sindicales y gobiernos
universitarios y estatales. Sin embargo, no hay que perder de vista, que son nuestros
compañeros los que todavía tienen fe en estos modelos y proyectos gremiales, o los
que muchas veces no comprenden la necesidad de que participemos en espacios de
discusión y militancia política. Esto nos pone en la enorme tarea de interpelar día a día
en nuestros lugares de estudios la posibilidad de crear un nuevo movimiento
estudiantil amplio, clasista, combativo y antiburocrático.
Definiendo nuestro modelo de intervención gremial
Una vez ya contextualizada la realidad de nuestras universidades en el país, y sobre en
qué lugares dar la disputa por otro tipo de universidad es importante definir: ¿cuál es
la política de la Juventud Insurgente a la hora de conducir un gremio?
Nos es necesario diferenciar nuestra conducción gremial con otras corrientes u
organizaciones. Caracterizamos que dentro de la izquierda, existen dos polos: el polo
“FIT” y el polo Patria Grande.
En cuanto a la relación entre la organización y el gremio, el polo “FIT”, tiende a
suprimir toda independencia del gremio con su propia organización, y no promueve
espacios abiertos de participación. Por su parte, el polo Patria Grande utiliza la
presidencia de centros y federaciones como “chapas” o maneras de medir la fuerza, y
suele llevar las luchas hacia el campo de los institucional, estando siempre
atemorizados por las críticas de sectores del estudiantado más conservadores. Para
nosotros un centro de estudiantes no puede ser un “sello de la conducción”, vacío de
participación estudiantil por fuera de quienes ganaron las elecciones. Creemos que es
un gran error no poder disociar entre el gremio y la organización que lo conduce. Por lo
tanto, entendemos como una de las obligaciones de las conducciones gremiales el
generar y promover los espacios de participación de base: asambleas, cuerpo de
delegados, comisiones, secretarias u otras. Por otro lado, no consideramos correcto
disputar un determinado proyecto de universidad solo en espacios institucionales. La
universidad que queremos como Juventud Insurgente se logra con el conjunto del
movimiento estudiantil de pie, en movilización y en la calle.
Como antes mencionamos, no son mayoría los lugares en los que los estudiantes
tengamos una amplia participación política y sepamos adueñarnos de las luchas que
nos competen como sector. Esta es una realidad de la que debemos partir para
desprender nuestras tareas. Sin embargo, diferimos de las tareas que debemos
desprender desde las conducciones gremiales tanto con el polo FIT como con el polo
Patria Grande.
El polo FIT se presenta como la “vanguardia iluminada” de estos estudiantes que no
comprenden las luchas que debemos llevar a cabo, subestimando a los compañeros, y
planteando burocráticamente cuáles son los temas que su partido considera que todos
deben debatir, sin escuchar otro tipo de propuestas. En lugar de organizar a los
estudiantes para avanzar en sus demandas más concretas y reivindicaciones propias,
bajan “el programa” de su partido a la universidad. Este lamentablemente no ve a los
estudiantes como un sector con demandas e intereses particulares, por lo cual
terminan perdiendo de vista cuáles son los temas urgentes y concretos que debemos
discutir los estudiantes.
Y en cuanto al polo Patria Grande, consideramos que ven al gremio como un fin en sí
mismo, “adaptándose” a la coyuntura, y teniendo miedo de que su línea no sea
acepada por los sectores más conservadores del estudiantado. Esto termina sin
generar un cuestionamiento de la realidad, y sin masificar el centro de estudiante
como espacio de organización estudiantil.
Para masificar los gremios y convertirlos no una herramienta de nuestra corriente, sino
espacios de todos los estudiantes, debemos tener una total presencia en ellos. Es
importante hacer oír a los estudiantes que apoyaron nuestra propuesta, pero también
hacer que esos compañeros que nos dieron el voto no deleguen en los compañeros de
la lista, sino que participen y se apropien de los espacios del centro. La conducción
debe tener un rol preponderante en la propuesta y significativo en la resolución, hacia
adentro y hacia afuera de los espacios del gremio, que fortalezca la unidad y la
elección de los compañeros, pero que eso no sirva de excusa para el verticalismo y la
burocracia.
Importancia del guevarismo en la construcción gremial
Por esto creemos que el guevarismo como corriente política se propone construir desde
las bases, respetando los tiempos de cada proceso. Sin pasar por arriba la organización
particular, ni adaptarse a una coyuntura que no genere procesos de organización
estudiantil.
Nuestra intervención se plantea, tanto para disputar en lo gremial, lo académico, como
institucional (órganos de co-gobierno). Construyendo así una formación más crítica e
integral, por y para el pueblo. Tenemos que ser parte activa en las aulas y en las
calles, llevando así la disputa específica a la lucha general, para masificar y cambiar la
correlación de fuerzas. Por eso consideramos que lxs compañerxs convocados por el
centro de estudiantes tienen que ser siempre más que los que pertenecen a la
conducción, para así fomentar la participación y la construcción de base.

Estudiantil Debates

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