“Los muchachos burócratas, todos unidos triunfaremos ”
28 Setiembre 2016

La Federación Universitaria de Cuyo y el fomento del bipartidismo

El pasado Sábado 24 se levantó el cuarto intermedio del Congreso de la Federación Universitaria de Cuyo (FUCuyo) que tuvo como fecha de inicio el 10 de septiembre, cuando la rosca insuficiente provocó que peronistas y radicales dilataran la reforma de estatuto del gremio. Para este sábado acordaron la perpetuación del bipartidismo y eso fue suficiente para continuar un congreso, que nos deja un sabor amargo.

Desde la Juventud Insurgente venimos participando desde hace ya dos años activamente en el proceso de reforma del Estatuto del máximo órgano de representación estudiantil, impulsando la realización de asambleas para que sean éstas las que definan el camino de la Federación, incentivando la participación del conjunto del estudiantado y apoyándonos en su voz para sintetizar nuestra línea política en el plano gremial. Por otro lado, entendemos que no es esa la voluntad de las fuerzas con mayor poder de decisión en la universidad. Siempre fue claro que las agrupaciones presentarían una propuesta acorde a sus intereses. Es por esto que, durante todo el proceso de reforma del estatuto gremial, además de la discusión con las bases, impulsamos discusiones con las fuerzas políticas de todos los sectores y facultades. Allí hicimos críticas al Parlamento (con representantes fijxs por facultad) propuesto por el peronismo, al que la Franja Morada le agrega la Junta Ejecutiva (órgano administrativo y de dirección con presidente, vice y secretarías), que funcionaría como complemento y así se regirían controlándose mutuamente. Al advertir que esto es una clara traba al funcionamiento fluido de la Federación, el peronismo propuso la inconcebible solución de hacer un referéndum cada vez que los órganos no puedan resolver una situación –jamás vayamos a propiciar que lxs estudiantes debatan sobre los temas de lxs estudiantes en asamblea, voto callado e impersonal-. Al advertir las faltas de esta propuesta, la misma presidenta del CECPyS, Mariana Ábrego, afirmó que es un problema y votó orgullosa la parálisis del gremio.

 

Ante tan ineficiente idea de Federación, en el Frente Amadeo Sánchez Andía (Debate, Manuel Savio y Juventud Insurgente) elaboramos una propuesta para elevar el grado de representación estudiantil en el órgano de participación indirecta (Congreso), donde cada congresal representaría la cantidad de votos que obtenga en las elecciones de centro de estudiantes. Aquí podrían tener participación las fuerzas minoritarias que actualmente no la tienen porque se requiere haber sacado más de 51 votos para tener congresal. La Asamblea y el Congreso decidirían el rumbo de la Federación y para eso sería central la participación estudiantil en ella. Propiciamos el debate de esta propuesta con todas las fuerzas. Sin embargo, al llegar al Congreso fue claro que la Franja Morada y las diferentes expresiones del peronismo/kirchnerismo (AUN, La Walsh, La Soriano, La Cámpora, AgrupArte, Octubre Popular de Derecho y demás) habían acordado por detrás unificar sus propuestas, de espaldas al estudiantado y al conjunto de las organizaciones políticas que veníamos discutiendo seriamente y con ideas claras. Al comenzar a votar, leyeron por artículos un único estatuto -lo que resultaba extraño cuando había varias propuestas- que era nuevo y desconocido para el resto de las fuerzas por lo que nos dejaron afuera de la discusión y la capacidad de obrar ya que no teníamos la oportunidad de siquiera leerlo. Aprobaron para el nuevo estatuto los órganos de gobierno: Asamblea, Junta Ejecutiva, Junta Representativa, ParlaFUC y Congreso Regional. Contemplaron la Asamblea general como máximo órgano de decisión con la condición de que para que sesione haya un quórum del 6% del total de estudiantes activos de la UNCuyo y UTN. ¿Qué implica ese porcentaje? Básicamente, que para que una Asamblea Interfacultades (máxima expresión de democracia gremial) pueda tomar alguna decisión, se necesitan nada menos que un par de miles de estudiantes participando. Tenemos la certeza de que este mecanismo implica la PROHIBICIÓN INDIRECTA DE ASAMBLEAS DE LA FUCuyo.

El órgano nuevo es el Parlamento de la Federación. Ahora bien ¿qué es el ParlaFUC? Ni el peronismo ni el radicalismo pueden contestarnos, asumen incluso que su proyecto tiene fallas. En el estatuto no aparecían las atribuciones y funciones de este órgano, se especificaba únicamente la cantidad de miembros: 3 parlamentarios por facultad elegidos por sistema d’hont dejando a las minorías no representadas. Nosotrxs sostenemos que este espacio es inviable, que no va a poder reunirse con periodicidad como proponen, y que además AGUDIZA la POLARIZACIÓN entre las fuerzas hegemónicas (radicalismo/peronismo). Nuestra posición firme fue el rechazo al Parlamento. Los motivos son diversos, en primer término porque creemos que un GREMIO no tiene por qué reunir las características del Congreso de la Nación, justamente porque es un GREMIO. Aquél modelo contribuye a su burocratización. Otro motivo es que creemos que no supera el esquema actual de la Federación, donde la dirección siempre la sostiene el bipartidismo. Por la falta de claridad no se votaron las funciones del parlamento y el congreso cerró con un nuevo cuarto intermedio para continuar el Sábado próximo.

Mención aparte merecen sectores de signo opuesto a los ya conocidos peronismo y radicalismo. A veces el afán de reivindicarse de izquierda nos lleva a la errada conclusión de que todo cuanto tenga que ver con esos dos sectores, o su participación en estos procesos, implique dejar de pensar política gremial. Abstenerse, denunciar, vaciar de contenido esos espacios termina significando, en la práctica, la pasividad ante las injusticias. Sin ánimo de chicanas, por considerar a esos sectores como compañeros en el campo popular, pedimos a aquellxs militantes que se planteen una reflexión, una introspección. Todavía no terminó la traición del PJ y la UCR, recién empieza. Aún no es tarde para que los combatamos en los gremios y en las calles.

El balance que hacemos sobre el proceso que venimos llevando a cabo es que no se puede depositar confianza en la discusión sincera con la burocracia estudiantil. Y que la única forma de llegar a tenerla es recuperando nuestros gremios para sacarlos de la quietud. Que la Federación no sea trofeo de las agrupaciones, que movilice por la conquista de derechos y en defensa de la educación pública.

Publicaciones Actualidad Mendoza Estudiantil

Comentarios

Compartir